Pretende reavivar nuestro encuentro vivo y primordial con Jesucristo, Camino, Verdad y Vida, que nos invita, como interlocutores católicos de la educación, a profundizar los pilares fundamentales de nuestra fe, viviéndola a través de la Sagrada Escritura, la Eucaristía y los Sacramentos de modo tal, que como testigos fieles del Resucitado, demos un testimonio nítido de compromiso evangelizador y transformador en nuestro entorno educativo.