{"id":3554,"date":"2020-09-22T21:01:06","date_gmt":"2020-09-22T21:01:06","guid":{"rendered":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/?p=3554"},"modified":"2020-09-22T21:05:44","modified_gmt":"2020-09-22T21:05:44","slug":"carta-samaritanus-bonus-la-eutanasia-es-un-crimen-contra-la-vida-incurable-no-significa-in-cuidable","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/carta-samaritanus-bonus-la-eutanasia-es-un-crimen-contra-la-vida-incurable-no-significa-in-cuidable\/","title":{"rendered":"Carta Samaritanus bonus: La eutanasia es un crimen contra la vida. Incurable no significa \u00b4in-cuidable\u00b4"},"content":{"rendered":"<p>\u00abSamaritanus bonus\u00bb, la Carta de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe aprobada por el Papa, reitera la condena de toda forma de eutanasia y de suicidio asistido, teniendo en cuenta los casos de los \u00faltimos a\u00f1os. Se da apoyo a las familias y a los trabajadores de la salud.<\/p>\n<p>\u201cIncurable no es nunca sin\u00f3nimo de \u00b4in-cuidable\u201d: quien sufre una enfermedad en fase terminal, as\u00ed como quien nace con una predicci\u00f3n de supervivencia limitada, tiene derecho a ser acogido, cuidado, rodeado de afecto. La Iglesia es contraria al ensa\u00f1amiento terap\u00e9utico, pero reitera como \u201cense\u00f1anza definitiva\u201d que \u00abla eutanasia es un crimen contra la vida humana\u00bb, y que \u00abtoda cooperaci\u00f3n formal o material inmediata a tal acto es un pecado grave\u00bb que \u201cninguna autoridad puede leg\u00edtimamente imponerlo ni permitirlo\u201d. Esto es lo que leemos en \u00abSamaritanus bonus\u00bb, la Carta de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe \u00absobre el cuidado de las personas en las fases cr\u00edticas y terminales de la vida\u00bb, aprobada por el Papa Francisco el pasado mes de junio y publicada hoy, 22 de septiembre de 2020.<\/p>\n<p><strong>La actualidad del Buen Samaritano<\/strong><br \/>\nEl texto, que reafirma la posici\u00f3n ya expresada varias veces por la Iglesia sobre el tema, se ha hecho necesario debido a la multiplicaci\u00f3n de noticias y al avance de la legislaci\u00f3n que en un n\u00famero cada vez mayor de pa\u00edses autoriza la eutanasia y el suicidio asistido de personas gravemente enfermas, pero tambi\u00e9n que est\u00e1n solas o tienen problemas psicol\u00f3gicos. El prop\u00f3sito de la carta es proporcionar indicaciones concretas para actualizar el mensaje del Buen Samaritano. Tambi\u00e9n cuando \u201cla curaci\u00f3n es imposible o improbable, el acompa\u00f1amiento m\u00e9dico y de enfermer\u00eda, psicol\u00f3gico y espiritual, es un deber ineludible, porque lo contrario constituir\u00eda un abandono inhumano del enfermo\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Incurable, pero jam\u00e1s \u00b4in-cuidable\u00b4<\/strong><br \/>\n\u201cCurar si es posible, cuidar siempre\u201d. Estas palabras de Juan Pablo II explican que incurable nunca es sin\u00f3nimo de \u201cin-cuidable\u201d. La curaci\u00f3n hasta el final, \u00abestar con\u00bb el enfermo, acompa\u00f1arlo escuch\u00e1ndolo, haci\u00e9ndolo sentirse amado y querido, es lo que puede evitar la soledad, el miedo al sufrimiento y a la muerte, y el des\u00e1nimo que conlleva: elementos que hoy en d\u00eda se encuentran entre las principales causas de solicitud de eutanasia o de suicidio asistido. Al mismo tiempo, se subraya que \u00abson frecuentes los abusos denunciados por los mismos m\u00e9dicos sobre la supresi\u00f3n de la vida de personas que jam\u00e1s habr\u00edan deseado para s\u00ed la aplicaci\u00f3n de la eutanasia\u00bb. Todo el documento se centra en el sentido del dolor y el sufrimiento a la luz del Evangelio y el sacrificio de Jes\u00fas: \u00abel dolor es existencialmente soportable s\u00f3lo donde existe la esperanza \u00bb y la esperanza que Cristo transmite a la persona que sufre es \u00abla de su presencia, de su real cercan\u00eda\u00bb. Los cuidados paliativos no son suficientes \u201csi no existe alguien que \u2018est\u00e1\u2019 junto al enfermo y le da testimonio de su valor \u00fanico e irrepetible\u201d.<\/p>\n<p><strong>El valor inviolable de la vida<\/strong><br \/>\n\u201cEl valor inviolable de la vida es una verdad b\u00e1sica de la ley moral natural y un fundamento esencial del ordenamiento jur\u00eddico\u201d, afirma la Carta. \u201cAs\u00ed como no se puede aceptar que otro hombre sea nuestro esclavo, aunque nos lo pidiese, igualmente no se puede elegir directamente atentar contra la vida de un ser humano, aunque \u00e9ste lo pida\u201d. Suprimir un enfermo que pide la eutanasia \u201cno significa en absoluto reconocer su autonom\u00eda y apreciarla\u201d, sino al contrario, significa \u201cdesconocer el valor de su libertad, fuertemente condicionada por la enfermedad y el dolor, y el valor de su vida\u201d. Actuando de este modo \u201cse decide al puesto de Dios el momento de la muerte\u201d. Por eso, \u201caborto, eutanasia y el mismo suicidio deliberado degradan la civilizaci\u00f3n humana, deshonran m\u00e1s a sus autores que a sus v\u00edctimas y son totalmente contrarias al honor debido al Creador\u201d.<\/p>\n<p><strong>Obst\u00e1culos que oscurecen el valor sagrado de la vida<\/strong><br \/>\nEl documento menciona algunos factores que limitan la capacidad de acoger el valor de la vida. El primero es un uso equ\u00edvoco del concepto de \u00abmuerte digna\u00bb en relaci\u00f3n con el de \u00abcalidad de vida\u00bb, con una perspectiva antropol\u00f3gica utilitarista. La vida se considera \u00abdigna\u00bb s\u00f3lo en presencia de ciertas caracter\u00edsticas ps\u00edquicas o f\u00edsicas. Un segundo obst\u00e1culo es una comprensi\u00f3n err\u00f3nea de la \u00abcompasi\u00f3n\u00bb. La verdadera compasi\u00f3n humana \u00abno consiste en provocar la muerte, sino en acoger al enfermo, en sostenerlo\u00bb, ofreci\u00e9ndole afecto y medios para aliviar su sufrimiento. Otro obst\u00e1culo es el creciente individualismo, que es la ra\u00edz de la \u00abenfermedad m\u00e1s latente de nuestro tiempo: la soledad\u00bb. Ante las leyes que legalizan las pr\u00e1cticas eutan\u00e1sicas, \u00absurgen a veces dilemas infundados sobre la moralidad de las acciones que, en realidad, no son m\u00e1s que actos debidos de simple cuidado de la persona, como hidratar y alimentar a un enfermo en estado de inconsciencia sin perspectivas de curaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p><strong>El Magisterio de la Iglesia<\/strong><br \/>\nAnte la difusi\u00f3n de los protocolos m\u00e9dicos relativos al final de la vida, existe la preocupaci\u00f3n por \u00abel abuso denunciado ampliamente del empleo de una perspectiva eutan\u00e1sica\u00bb sin consultar al paciente o a las familias. Por esta raz\u00f3n, el documento reitera como ense\u00f1anza definitiva que \u00abla eutanasia es un crimen contra la vida humana\u00bb, un acto \u00abintr\u00ednsecamente malo, en toda ocasi\u00f3n y circunstancia\u00bb. Por lo tanto, cualquier cooperaci\u00f3n inmediata, formal o material, es un grave pecado contra la vida humana que ninguna autoridad \u00abpuede leg\u00edtimamente\u00bb imponer ni permitir. \u00abAquellos que aprueban leyes sobre la eutanasia y el suicidio asistido se hacen, por lo tanto, c\u00f3mplices del grave pecado\u00bb y son \u00abculpables de esc\u00e1ndalo porque tales leyes contribuyen a deformar la conciencia, tambi\u00e9n la de los fieles\u00bb. Por lo tanto, ayudar al suicidio es \u00abuna colaboraci\u00f3n indebida a un acto il\u00edcito\u00bb. El acto eutan\u00e1sico sigue siendo inadmisible aunque la desesperaci\u00f3n o la angustia puedan disminuir e incluso hacer insustancial la responsabilidad personal de quienes lo piden. \u00abSe trata, por tanto, de una elecci\u00f3n siempre incorrecta\u00bb y el personal sanitario nunca puede prestarse \u00aba ninguna pr\u00e1ctica eutan\u00e1sica ni siquiera a petici\u00f3n del interesado, y mucho menos de sus familiares\u00bb. Las leyes que legalizan la eutanasia son, por lo tanto, injustas. Las s\u00faplicas de los enfermos muy graves que invocan la muerte \u00abno deben ser\u00bb entendidas como \u00abexpresi\u00f3n de una verdadera voluntad de eutanasia\u00bb, sino como una petici\u00f3n de ayuda y afecto.<\/p>\n<p><strong>No al ensa\u00f1amiento terap\u00e9utico<\/strong><br \/>\nEl documento explica que \u201ctutelar la dignidad del morir significa tanto excluir la anticipaci\u00f3n de la muerte como el retrasarla con el llamado \u2018ensa\u00f1amiento terap\u00e9utico\u2019\u201d, que es posible gracias a los medios de la medicina moderna, que es capaz de \u00abretrasar artificialmente la muerte, sin que el paciente reciba en tales casos un beneficio real\u00bb. Y por lo tanto, ante la inminencia de una muerte inevitable, \u00abes l\u00edcito en ciencia y en conciencia tomar la decisi\u00f3n de renunciar a los tratamientos que procurar\u00edan solamente una prolongaci\u00f3n precaria y penosa de la vida\u00bb, pero sin interrumpir el tratamiento normal debido al enfermo. La renuncia a los medios extraordinarios y desproporcionados expresa, por lo tanto, la aceptaci\u00f3n de la condici\u00f3n humana frente a la muerte. Pero la alimentaci\u00f3n y la hidrataci\u00f3n deben estar debidamente garantizadas porque \u00abun cuidado b\u00e1sico debido a todo hombre es el de administrar los alimentos y los l\u00edquidos necesarios\u00bb. Son importantes los p\u00e1rrafos dedicados a los cuidados paliativos, \u00abun instrumento precioso e irrenunciable\u00bb para acompa\u00f1ar al paciente: la aplicaci\u00f3n de estos cuidados reduce dr\u00e1sticamente el n\u00famero de los que piden la eutanasia. Entre los cuidados paliativos, que nunca pueden incluir la posibilidad de eutanasia o de suicidio asistido, el documento tambi\u00e9n incluye la asistencia espiritual al paciente y a su familia.<\/p>\n<p><strong>Ayudar a las familias<\/strong><br \/>\nEn el tratamiento es esencial que el paciente no se sienta una carga, sino que \u00abtenga la cercan\u00eda y el aprecio de sus seres queridos. En esta misi\u00f3n, la familia necesita la ayuda y los medios adecuados\u00bb. Por consiguiente, es necesario, dice la carta, que los Estados \u201creconozcan la funci\u00f3n social primaria y fundamental de la familia y su papel insustituible, tambi\u00e9n en este \u00e1mbito, destinando los recursos y las estructuras necesarias para ayudarla\u201d.<\/p>\n<p><strong>Cuidados en edad prenatal y pedi\u00e1trica<\/strong><br \/>\nDesde su concepci\u00f3n, los ni\u00f1os que sufren malformaciones o patolog\u00edas de cualquier tipo \u00abson peque\u00f1os pacientes que la medicina hoy es capaz de asistir y acompa\u00f1ar de manera respetuosa de la vida\u00bb. La Carta explica que \u00aben el caso de las llamadas patolog\u00edas prenatales \u2018incompatibles con la vida\u2019 \u2013 es decir que seguramente lo llevaran a la muerte dentro de un breve lapso\u2013 y en ausencia de tratamientos capaces de mejorar las condiciones de salud de estos ni\u00f1os, de ninguna manera son abandonados en el plano asistencial, sino que son acompa\u00f1ados hasta la consecuci\u00f3n de la muerte natural\u00bb sin suspender la nutrici\u00f3n y la hidrataci\u00f3n. Son palabras que tambi\u00e9n pueden referirse a varias noticias recientes. Se condena el uso \u00aba veces obsesivo del diagn\u00f3stico prenatal\u00bb y el afirmarse de una cultura hostil a la discapacidad que a menudo conduce a la elecci\u00f3n del aborto, que \u00abnunca es l\u00edcito\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Sedaci\u00f3n profunda<\/strong><br \/>\nPara aliviar el dolor del paciente, la terapia analg\u00e9sica usa drogas que pueden causar la supresi\u00f3n de la conciencia. La Iglesia \u00abafirma la licitud de la sedaci\u00f3n como parte de los cuidados que se ofrecen al paciente, de tal manera que el final de la vida acontezca con la m\u00e1xima paz posible\u00bb. Esto tambi\u00e9n es cierto en el caso de los tratamientos que \u00abanticipan el momento de la muerte (sedaci\u00f3n paliativa profunda en fase terminal), siempre, en la medida de lo posible, con el consentimiento informado del paciente\u00bb. Pero la sedaci\u00f3n es inaceptable si se administra para causar \u201cdirecta e intencionalmente la muerte\u201d.<\/p>\n<p><strong>Estado vegetativo o de m\u00ednima consciencia<\/strong><br \/>\nSiempre es enga\u00f1oso \u00abpensar que el estado vegetativo, y el estado de m\u00ednima consciencia, en sujetos que respiran aut\u00f3nomamente, sean un signo de que el enfermo haya cesado de ser persona humana con toda la dignidad que le es propia\u201d. Incluso en este estado de \u201cfalta persistente de consciencia, el llamado \u2018estado vegetativo\u2019, y la del enfermo en estado \u2018de m\u00ednima consciencia\u2019\u201d, el enfermo \u201cdebe ser reconocido en su valor y asistido con los cuidados adecuados\u201d, y tiene derecho a la alimentaci\u00f3n y la hidrataci\u00f3n. Aunque, como se reconoce en el documento, \u00aben algunos casos, tales medidas pueden llegar a ser desproporcionadas\u00bb, porque ya no son eficaces o porque los medios para suministrarlas crean una carga excesiva. El documento afirma que \u00abes necesario prever una ayuda adecuada a los familiares para llevar el peso prolongado de la asistencia al enfermo en estos estados\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Objeci\u00f3n de conciencia<\/strong><br \/>\nPor \u00faltimo, la carta pide posiciones claras y unificadas sobre estos temas por parte de las iglesias locales, invitando a las instituciones sanitarias cat\u00f3licas a dar testimonio, absteni\u00e9ndose de comportamientos \u00abde evidente ilicitud moral\u00bb. Las leyes que aprueban la eutanasia \u00abno crean ninguna obligaci\u00f3n de conciencia\u00bb y \u00abestablecen una grave y precisa obligaci\u00f3n de oponerse a ellas mediante la objeci\u00f3n de conciencia\u00bb. El m\u00e9dico \u00abno es nunca un mero ejecutor de la voluntad del paciente\u00bb y siempre conserva \u00abel derecho y el deber de sustraerse a la voluntad discordante con el bien moral visto desde la propia conciencia\u00bb. Por otra parte, se recuerda que \u00abno existe un derecho a disponer arbitrariamente de la propia vida, por lo que ning\u00fan agente sanitario puede erigirse en tutor ejecutivo de un derecho inexistente\u00bb. Es importante que los m\u00e9dicos y los trabajadores de la salud se formen en el acompa\u00f1amiento cristiano de los moribundos, como han demostrado los recientes acontecimientos dram\u00e1ticos relacionados con la epidemia de Covid-19. En cuanto al acompa\u00f1amiento espiritual y sacramental de quien pide la eutanasia, \u00abes necesaria una cercan\u00eda que invite siempre a la conversi\u00f3n\u00bb, pero \u00abno es admisible ning\u00fan gesto exterior que pueda ser interpretado como una aprobaci\u00f3n de la acci\u00f3n eutan\u00e1sica, como estar presentes en el instante de su realizaci\u00f3n. Esta presencia s\u00f3lo puede interpretarse como complicidad\u00bb.<\/p>\n<p>Ladaria: \u00abun texto necesario ante las nuevas legislaciones sobre la eutanasia\u00bb<br \/>\n<b><a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/vaticano\/news\/2020-09\/samaritanus-bonus-cardenal-ladaria-entrevista-vida-eutanasia.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Entrevista de Vatican News con el Prefecto de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe sobre la Carta \u00abSamaritanus bonus\u00bb<\/a><\/b>: \u00abEl documento ofrece un enfoque integral de la persona humana, del sufrimiento y la enfermedad, el cuidado de quienes se encuentran en fases cr\u00edticas y terminales de la vida\u00bb.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0<b><a href=\"http:\/\/press.vatican.va\/content\/salastampa\/es\/bollettino\/pubblico\/2020\/09\/22\/carta.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Leer el texto completo de la Carta Samaritanus bonus de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe sobre el cuidado de las personas en las fases cr\u00edticas y terminales de la vida<\/a><\/b><\/p>\n<p>Fuente:\u00a0<b><a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/vaticano\/news\/2020-09\/carta-doctrina-fe-vida-eutanasia-samaritanus-bonus-sintesis.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Vatican News<\/a><\/b><br \/>\n<span class=\"texto_fecha\"><em>Vaticano, 22-09-2020<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abSamaritanus bonus\u00bb, la Carta de la Congregaci\u00f3n para la Doctrina de la Fe aprobada por el Papa, reitera la condena de toda forma de eutanasia y de suicidio asistido, teniendo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3555,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,5],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3554"}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3554"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3554\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3555"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}