{"id":3673,"date":"2020-10-04T11:49:52","date_gmt":"2020-10-04T11:49:52","guid":{"rendered":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/?p=3673"},"modified":"2020-10-04T11:49:52","modified_gmt":"2020-10-04T11:49:52","slug":"fratelli-tutti-enciclica-del-papa-francisco-sobre-la-fraternidad-y-la-amistad-social","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/fratelli-tutti-enciclica-del-papa-francisco-sobre-la-fraternidad-y-la-amistad-social\/","title":{"rendered":"\u00abFratelli tutti\u00bb enc\u00edclica del papa Francisco sobre la fraternidad y la amistad social"},"content":{"rendered":"<p><em><strong>Este domingo 4 de octubre ha sido presentado el texto de la carta enc\u00edclica en la Santa Sede.<\/strong><\/em><\/p>\n<p><b><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Leer la enc\u00edclica completa aqu\u00ed<br \/>\n<\/a><\/b><br \/>\n\u00abFratelli tutti\u00bb. Este domingo 4 de octubre\u00a0<b><a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/vaticano\/news\/2020-10\/presentacion-de-la-nueva-carta-enciclica-fratelli-tutti.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">ha sido presentada la Enc\u00edclica de Francisco<\/a><\/b>\u00a0sobre la fraternidad y la amistad social, tras el\u00a0<b><a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/papa\/news\/2020-10\/angelus-papa-francisco-vina-del-senor-autoridad-servicio.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">rezo del \u00c1ngelus del papa en Plaza San Pedro<\/a><\/b>. La fraternidad y la amistad social son las v\u00edas indicadas por el Pont\u00edfice para construir un mundo mejor, m\u00e1s justo y pac\u00edfico, con el compromiso de todos: pueblo e instituciones. Reafirmado con fuerza el no a la guerra y la globalizaci\u00f3n de la indiferencia.\u00a0<b><a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/papa\/news\/2020-10\/francisco-firma-enciclica-fratelli-tutti.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">El texto fue firmado ayer 3 de octubre por el papa<\/a><\/b>\u00a0sobre la tumba de San Francisco en la ciudad de As\u00eds.<\/p>\n<p>S\u00edntesis del contenido y estructura de la Enc\u00edclica \u00abFratelli tutti\u00bb<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son los grandes ideales, pero tambi\u00e9n los caminos concretos a recorrer para quienes quieren construir un mundo m\u00e1s justo y fraterno en sus relaciones cotidianas, en la vida social, en la pol\u00edtica y en las instituciones? Esta es la pregunta a la que pretende responder, principalmente \u201cFratelli tutti\u201d: el Papa la define como una \u201cEnc\u00edclica social\u201d (6) que toma su t\u00edtulo de las \u201cAdmoniciones\u201d de san Francisco de As\u00eds, que us\u00f3 esas palabras \u201cpara dirigirse a todos los hermanos y las hermanas, y proponerles una forma de vida con sabor a Evangelio\u201d (1). El Poverello \u201cno hac\u00eda la guerra dial\u00e9ctica imponiendo doctrinas, sino que comunicaba el amor de Dios\u201d, escribe el Papa, y \u201cfue un padre fecundo que despert\u00f3 el sue\u00f1o de una sociedad fraterna\u201d (2-4). La Enc\u00edclica pretende promover una aspiraci\u00f3n mundial a la fraternidad y la amistad social. A partir de una pertenencia com\u00fan a la familia humana, del hecho de reconocernos como hermanos porque somos hijos de un solo Creador, todos en la misma barca y por tanto necesitados de tomar conciencia de que en un mundo globalizado e interconectado s\u00f3lo podemos salvarnos juntos. Un motivo inspirador citado varias veces es el Documento sobre la Fraternidad humana firmado por Francisco y el Gran Im\u00e1n de Al-Azhar en febrero de 2019.<\/p>\n<p>La fraternidad debe promoverse no s\u00f3lo con palabras, sino con hechos. Hechos que se concreten en la \u201cmejor pol\u00edtica\u201d, aquella que no est\u00e1 sujeta a los intereses de las finanzas, sino al servicio del bien com\u00fan, capaz de poner en el centro la dignidad de cada ser humano y asegurar el trabajo a todos, para que cada uno pueda desarrollar sus propias capacidades. Una pol\u00edtica que, lejos de los populismos, sepa encontrar soluciones a lo que atenta contra los derechos humanos fundamentales y que est\u00e9 dirigida a eliminar definitivamente el hambre y la trata. Al mismo tiempo, el Papa Francisco subraya que un mundo m\u00e1s justo se logra promoviendo la paz, que no es s\u00f3lo la ausencia de guerra, sino una verdadera obra \u201cartesanal\u201d que implica a todos. Ligadas a la verdad, la paz y la reconciliaci\u00f3n deben ser \u201cproactivas\u201d, apuntando a la justicia a trav\u00e9s del di\u00e1logo, en nombre del desarrollo rec\u00edproco. De ah\u00ed deriva la condena del Pont\u00edfice a la guerra, \u201cnegaci\u00f3n de todos los derechos\u201d y que ya no es concebible, ni siquiera en una hipot\u00e9tica forma \u201cjusta\u201d, porque las armas nucleares, qu\u00edmicas y biol\u00f3gicas tienen enormes repercusiones en los civiles inocentes.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es fuerte el rechazo de la pena de muerte, definida como \u201cinadmisible\u201d porque \u201csiempre ser\u00e1 un crimen matar a un hombre\u201d, y central es la llamada al perd\u00f3n, conectada al concepto de memoria y justicia: perdonar no significa olvidar, escribe el Pont\u00edfice, ni renunciar a defender los propios derechos para salvaguardar la propia dignidad, un don de Dios. En el trasfondo de la Enc\u00edclica est\u00e1 la pandemia de Covid-19 que \u2013 revela Francisco \u2013 \u201ccuando estaba redactando esta carta, irrumpi\u00f3 de manera inesperada\u201d. Pero la emergencia sanitaria mundial ha servido para demostrar que \u201cnadie se salva solo\u201d y que ha llegado el momento de que \u201cso\u00f1emos como una \u00fanica humanidad\u201d en la que somos \u201ctodos hermanos\u201d (7-8).<\/p>\n<p>Los problemas globales requieren una acci\u00f3n global, no a la \u201ccultura de los muros\u201d<br \/>\nAbierta por una breve introducci\u00f3n y dividida en ocho cap\u00edtulos, la Enc\u00edclica recoge \u2013 como explica el propio Papa \u2013 muchas de sus reflexiones sobre la fraternidad y la amistad social, pero colocadas \u201cen un contexto m\u00e1s amplio\u201d y complementadas por \u201cnumerosos documentos y cartas\u201d enviados a Francisco por \u201ctantas personas y grupos de todo el mundo\u201d (5). En el primer cap\u00edtulo, \u201cLas sombras de un mundo cerrado\u201d, el documento se centra en las numerosas distorsiones de la \u00e9poca contempor\u00e1nea: la manipulaci\u00f3n y la deformaci\u00f3n de conceptos como democracia, libertad o justicia; la p\u00e9rdida del sentido de lo social y de la historia; el ego\u00edsmo y la falta de inter\u00e9s por el bien com\u00fan; la prevalencia de una l\u00f3gica de mercado basada en el lucro y la cultura del descarte; el desempleo, el racismo, la pobreza; la desigualdad de derechos y sus aberraciones, como la esclavitud, la trata, las mujeres sometidas y luego obligadas a abortar, y el tr\u00e1fico de \u00f3rganos (10-24). Se trata de problemas globales que requieren acciones globales, enfatiza el Papa, dando la alarma tambi\u00e9n contra una \u201ccultura de los muros\u201d que favorece la proliferaci\u00f3n de mafias, alimentadas por el miedo y la soledad (27-28). Adem\u00e1s, hoy en d\u00eda, hay un deterioro de la \u00e9tica (29) a la que contribuyen, en cierto modo, los medios de comunicaci\u00f3n de masas que hacen pedazos el respeto por el otro y eliminan todo pudor, creando c\u00edrculos virtuales aislados y autorreferenciales, en los que la libertad es una ilusi\u00f3n y el di\u00e1logo no es constructivo (42-50).<\/p>\n<p>El amor construye puentes: el ejemplo del buen samaritano<br \/>\nA muchas sombras, sin embargo, la Enc\u00edclica responde con un ejemplo luminoso, un presagio de esperanza: el del Buen Samaritano. El segundo cap\u00edtulo, \u201cUn extra\u00f1o en el camino\u201d, est\u00e1 dedicado a esta figura, y en \u00e9l el Papa destaca que, en una sociedad enferma que da la espalda al dolor y es \u201canalfabeta\u201d en el cuidado de los d\u00e9biles y fr\u00e1giles (64-65), todos estamos llamados \u2013 al igual que el buen samaritano \u2013 a estar cerca del otro (81), superando prejuicios, intereses personales, barreras hist\u00f3ricas o culturales. Todos, de hecho, somos corresponsables en la construcci\u00f3n de una sociedad que sepa incluir, integrar y levantar a los que han ca\u00eddo o est\u00e1n sufriendo (77). El amor construye puentes y estamos \u201chechos para el amor\u201d (88), a\u00f1ade el Papa, exhortando en particular a los cristianos reconocer a Cristo en el rostro de todos los excluidos (85). El principio de la capacidad de amar seg\u00fan \u201cuna dimensi\u00f3n universal\u201d (83) se retoma tambi\u00e9n en el tercer cap\u00edtulo, \u201cPensar y gestar un mundo abierto\u201d: en \u00e9l, Francisco nos exhorta a \u201csalir de nosotros mismos\u201d para encontrar en los dem\u00e1s \u201cun crecimiento de su ser\u201d (88), abri\u00e9ndonos al pr\u00f3jimo seg\u00fan el dinamismo de la caridad que nos hace tender a la \u201ccomuni\u00f3n universal\u201d (95). Despu\u00e9s de todo \u2013 recuerda la Enc\u00edclica \u2013 la estatura espiritual de la vida humana est\u00e1 definida por el amor que es siempre \u201clo primero\u201d y nos lleva a buscar lo mejor para la vida de los dem\u00e1s, lejos de todo ego\u00edsmo (92-93).<\/p>\n<p>Los derechos no tienen fronteras, es necesaria la \u00e9tica en las relaciones internacionales<br \/>\nUna sociedad fraternal ser\u00e1 aquella que promueva la educaci\u00f3n para el di\u00e1logo con el fin de derrotar al \u201cvirus del individualismo radical\u201d (105) y permitir que todos den lo mejor de s\u00ed mismos. A partir de la tutela de la familia y del respeto por su \u201cmisi\u00f3n educativa primaria e imprescindible\u201d (114). Dos son, en particular, los \u201cinstrumentos\u201d para lograr este tipo de sociedad: la benevolencia, es decir, el deseo concreto del bien del otro (112), y la solidaridad que se ocupa de la fragilidad y se expresa en el servicio a las personas y no a las ideolog\u00edas, luchando contra la pobreza y la desigualdad (115). El derecho a vivir con dignidad no puede ser negado a nadie, dice el Papa, y como los derechos no tienen fronteras, nadie puede quedar excluido, independientemente de donde haya nacido (121). Desde este punto de vista, el Papa recuerda tambi\u00e9n que hay que pensar en \u201cuna \u00e9tica de las relaciones internacionales\u201d (126), porque todo pa\u00eds es tambi\u00e9n del extranjero y los bienes del territorio no pueden ser negados a los necesitados que vienen de otro lugar. Por lo tanto, el derecho natural a la propiedad privada ser\u00e1 secundario respecto al principio del destino universal de los bienes creados (120). La Enc\u00edclica tambi\u00e9n subraya de manera espec\u00edfica la cuesti\u00f3n de la deuda externa: sin perjuicio del principio de que debe ser pagada, se espera, sin embargo, que ello no comprometa el crecimiento y la subsistencia de los pa\u00edses m\u00e1s pobres (126).<\/p>\n<p>Migrantes: gobernanza mundial para proyectos a largo plazo<br \/>\nAl tema de las migraciones est\u00e1 dedicada parte del segundo y todo el cuarto cap\u00edtulo, \u201cUn coraz\u00f3n abierto al mundo entero\u201d, con sus \u201cvidas que se desgarran\u201d (37), huyendo de guerras, persecuciones, desastres naturales, traficantes sin escr\u00fapulos, desarraigados de sus comunidades de origen, los migrantes deben ser acogidos, protegidos, promovidos e integrados. Hay que evitar migraciones no necesarias, afirma el Pont\u00edfice, creando en los pa\u00edses de origen posibilidades concretas de vivir con dignidad. Pero al mismo tiempo, el derecho a buscar una vida mejor en otro lugar debe ser respetado. En los pa\u00edses de destino, el equilibrio adecuado ser\u00e1 aquel entre la protecci\u00f3n de los derechos de los ciudadanos y la garant\u00eda de acogida y asistencia a los migrantes (38-40). Concretamente, el Papa se\u00f1ala algunas \u201crespuestas indispensables\u201d especialmente para quienes huyen de \u201cgraves crisis humanitarias\u201d: aumentar y simplificar la concesi\u00f3n de visados; abrir corredores humanitarios; garantizar la vivienda, la seguridad y los servicios esenciales; ofrecer oportunidades de trabajo y formaci\u00f3n; fomentar la reunificaci\u00f3n familiar; proteger a los menores; garantizar la libertad religiosa y promover la inclusi\u00f3n social. El Papa tambi\u00e9n invita a establecer el concepto de \u201cciudadan\u00eda plena\u201d en la sociedad, renunciando al uso discriminatorio del t\u00e9rmino \u201cminor\u00edas\u201d (129- 131). Lo que se necesita sobre todo \u2013 se lee en el documento \u2013 es una gobernanza mundial, una colaboraci\u00f3n internacional para las migraciones que ponga en marcha proyectos a largo plazo, que vayan m\u00e1s all\u00e1 de las emergencias individuales (132), en nombre de un desarrollo solidario de todos los pueblos basado en el principio de gratuidad. De esta manera, los pa\u00edses pueden pensar como \u201cuna familia humana\u201d (139-141). El otro diferente de nosotros es un don y un enriquecimiento para todos, escribe Francisco, porque las diferencias representan una posibilidad de crecimiento (133-135). Una cultura sana es una cultura acogedora que sabe abrirse al otro, sin renunciar a s\u00ed misma, ofreci\u00e9ndole algo aut\u00e9ntico. Como en un poliedro \u2013 una imagen apreciada por el Pont\u00edfice \u2013 el conjunto es m\u00e1s que las partes individuales, pero cada una de ellas es respetada en su valor (145-146).<\/p>\n<p>La pol\u00edtica, una de las formas m\u00e1s preciosas de la caridad<br \/>\nEl tema del quinto cap\u00edtulo es \u201cLa mejor pol\u00edtica\u201d, es decir, una de las formas m\u00e1s preciosas de la caridad porque est\u00e1 al servicio del bien com\u00fan (180) y conoce la importancia del pueblo, entendido como una categor\u00eda abierta, disponible para la confrontaci\u00f3n y el di\u00e1logo (160). Este es, en cierto sentido, el popularismo indicado por Francisco, que se contrapone a ese \u201cpopulismo\u201d que ignora la legitimidad de la noci\u00f3n de \u201cpueblo\u201d, atrayendo consensos para instrumentalizarlo a su propio servicio y fomentando el ego\u00edsmo para aumentar su popularidad (159). Pero la mejor pol\u00edtica es tambi\u00e9n la que tutela el trabajo, \u201cuna dimensi\u00f3n irrenunciable de la vida social\u201d y trata de asegurar que todos tengan la posibilidad de desarrollar sus propias capacidades (162). La mejor ayuda para un pobre, explica el Papa, no es s\u00f3lo el dinero, que es un remedio temporal, sino el hecho de permitirle vivir una vida digna a trav\u00e9s del trabajo. La verdadera estrategia de lucha contra la pobreza no tiene por objeto simplemente contener o hacer inofensivos a los indigentes, sino promoverlos desde el punto de vista de la solidaridad y la subsidiariedad (187). Tambi\u00e9n es tarea de la pol\u00edtica encontrar una soluci\u00f3n a todo lo que atente contra los derechos humanos fundamentales, como la exclusi\u00f3n social; el tr\u00e1fico de \u00f3rganos, tejidos, armas y drogas; la explotaci\u00f3n sexual; el trabajo esclavo; el terrorismo y el crimen organizado. Fuerte es el llamamiento del Papa a eliminar definitivamente el tr\u00e1fico, la \u201cverg\u00fcenza para la humanidad\u201d y el hambre, que es \u201ccriminal\u201d porque la alimentaci\u00f3n es \u201cun derecho inalienable\u201d (188-189).<\/p>\n<p>El mercado por s\u00ed solo no lo resuelve todo. Es necesaria la reforma de la ONU<br \/>\nLa pol\u00edtica que se necesita, subraya Francisco, es la que dice no a la corrupci\u00f3n, a la ineficiencia, al mal uso del poder, a la falta de respeto por las leyes (177). Se trata de una pol\u00edtica centrada en la dignidad humana y no sujeta a las finanzas porque \u201cel mercado solo no resuelve todo\u201d: los \u201cestragos\u201d provocados por la especulaci\u00f3n financiera lo han demostrado (168). Los movimientos populares asumen, por lo tanto, una importancia particular: verdaderos \u201cpoetas sociales\u201d y \u201ctorrentes de energ\u00eda moral\u201d, deben involucrarse en la participaci\u00f3n social, pol\u00edtica y econ\u00f3mica, sujetos, sin embargo, a una mayor coordinaci\u00f3n. De esta manera \u2013 afirma el Papa \u2013 se puede pasar de una pol\u00edtica \u201chacia\u201d los pobres a una pol\u00edtica \u201ccon\u201d y \u201cde\u201d los pobres (169). Otro auspicio presente en la Enc\u00edclica se refiere a la reforma de las Naciones Unidas: frente al predominio de la dimensi\u00f3n econ\u00f3mica que anula el poder del Estado individual, de hecho, la tarea de las Naciones Unidas ser\u00e1 la de dar sustancia al concepto de \u201cfamilia de las naciones\u201d trabajando por el bien com\u00fan, la erradicaci\u00f3n de la pobreza y la protecci\u00f3n de los derechos humanos. Recurriendo incansablemente a \u201cla negociaci\u00f3n, a los buenos oficios y al arbitraje\u201d \u2013 afirma el documento pontificio \u2013 la ONU debe promover la fuerza del derecho sobre el derecho de la fuerza, favoreciendo los acuerdos multilaterales que mejor protejan incluso a los Estados m\u00e1s d\u00e9biles (173-175).<\/p>\n<p>El milagro de la bondad<br \/>\nDel cap\u00edtulo sexto, \u201cDi\u00e1logo y amistad social\u201d, surge tambi\u00e9n el concepto de la vida como \u201cel arte del encuentro\u201d con todos, incluso con las periferias del mundo y con los pueblos originarios, porque \u201cde todos se puede aprender algo, nadie es inservible\u201d (215). El verdadero di\u00e1logo, en efecto, es el que permite respetar el punto de vista del otro, sus intereses leg\u00edtimos y, sobre todo, la verdad de la dignidad humana. El relativismo no es una soluci\u00f3n \u2013 se lee en la Enc\u00edclica \u2013 porque sin principios universales y normas morales que proh\u00edban el mal intr\u00ednseco, las leyes se convierten s\u00f3lo en imposiciones arbitrarias (206). En esta \u00f3ptica, desempe\u00f1an un papel particular los medios de comunicaci\u00f3n, que, sin explotar las debilidades humanas ni sacar lo peor de nosotros, deben orientarse al encuentro generoso y a la cercan\u00eda con los \u00faltimos, promoviendo la cercan\u00eda y el sentido de la familia humana (205). Particular, a continuaci\u00f3n, es el llamamiento del Papa al \u201cmilagro de una persona amable\u201d, una actitud que debe ser recuperada porque es \u201cuna estrella en medio de la oscuridad\u201d y \u201cuna liberaci\u00f3n de la crueldad que a veces penetra las relaciones humanas, de la ansiedad que no nos deja pensar en los dem\u00e1s, de la urgencia distra\u00edda\u201d que prevalecen en los tiempos contempor\u00e1neos. Una persona amable, escribe Francisco, crea una sana convivencia y abre el camino donde la exasperaci\u00f3n destruye los puentes (222-224).<\/p>\n<p>El arte de la paz y la importancia del perd\u00f3n<br \/>\nReflexiona sobre el valor y la promoci\u00f3n de la paz, en cambio, el s\u00e9ptimo cap\u00edtulo, \u201cCaminos de reencuentro\u201d en el que el Papa subraya que la paz est\u00e1 ligada a la verdad, la justicia y la misericordia. Lejos del deseo de venganza, es \u201cproactiva\u201d y tiene como objetivo formar una sociedad basada en el servicio a los dem\u00e1s y en la b\u00fasqueda de la reconciliaci\u00f3n y el desarrollo mutuo (227- 229). En una sociedad, todos deben sentirse \u201cen casa\u201d \u2013 escribe el Papa \u2013. Por esta raz\u00f3n, la paz es un \u201coficio\u201d que involucra y concierne a todos y en el que cada uno debe desempe\u00f1ar su papel. La tarea de la paz no da tregua y no termina nunca, contin\u00faa el Papa, y por lo tanto es necesario poner a la persona humana, su dignidad y el bien com\u00fan en el centro de toda acci\u00f3n (230-232). Ligado a la paz est\u00e1 el perd\u00f3n: se debe amar a todos sin excepci\u00f3n, dice la Enc\u00edclica, \u201cpero amar a un opresor no es consentir que siga siendo as\u00ed; tampoco es hacerle pensar que lo que \u00e9l hace es aceptable\u201d. Es m\u00e1s: los que sufren la injusticia deben defender con firmeza sus derechos para salvaguardar su dignidad, un don de Dios (241-242). El perd\u00f3n no significa impunidad, sino justicia y memoria, porque perdonar no significa olvidar, sino renunciar a la fuerza destructiva del mal y al deseo de venganza. No hay que olvidar nunca \u201chorrores\u201d como la Shoah, los bombardeos at\u00f3micos en Hiroshima y Nagasaki, las persecuciones y las masacres \u00e9tnicas \u2013 exhorta el Papa \u2013. Deben ser recordados siempre, una vez m\u00e1s, para no anestesiarnos y mantener viva la llama de la conciencia colectiva. Es igualmente importante recordar a los buenos, aquellos que han elegido el perd\u00f3n y la fraternidad (246-252).<\/p>\n<p>\u00a1Nunca m\u00e1s la guerra, fracaso de la humanidad!<br \/>\nUna parte del s\u00e9ptimo cap\u00edtulo se detiene en la guerra: no es \u201cun fantasma del pasado\u201d \u2013 subraya Francisco \u2013 sino \u201cuna amenaza constante\u201d y representa la \u201cnegaci\u00f3n de todos los derechos\u201d, \u201cun fracaso de la pol\u00edtica y de la humanidad\u201d, \u201cuna claudicaci\u00f3n vergonzosa, una derrota frente a las fuerzas del mal\u201d. Adem\u00e1s, debido a las armas nucleares, qu\u00edmicas y biol\u00f3gicas que golpean a muchos civiles inocentes, hoy en d\u00eda ya no podemos pensar, como en el pasado, en una posible \u201cguerra justa\u201d, sino que debemos reafirmar con firmeza \u201c\u00a1Nunca m\u00e1s la guerra!\u201d Y considerando que estamos viviendo \u201cuna tercera guerra mundial en etapas\u201d, porque todos los conflictos est\u00e1n conectados, la eliminaci\u00f3n total de las armas nucleares es \u201cun imperativo moral y humanitario\u201d. M\u00e1s bien \u2013 sugiere el Papa \u2013 con el dinero invertido en armamento, deber\u00eda crearse un Fondo Mundial para eliminar el hambre (255-262).<\/p>\n<p>La pena de muerte es inadmisible, deber\u00eda abolirse en todo el mundo<br \/>\nFrancisco expresa una posici\u00f3n igualmente clara sobre la pena de muerte: es inadmisible y debe ser abolida en todo el mundo. \u201cNi siquiera el homicida pierde su dignidad personal \u2013 escribe el Papa \u2013 y Dios mismo se hace su garante\u201d. De ah\u00ed dos exhortaciones: no ver el castigo como una venganza, sino como parte de un proceso de sanaci\u00f3n y reinserci\u00f3n social, y mejorar las condiciones de las prisiones, respetando la dignidad humana de los presos, pensando tambi\u00e9n que la cadena perpetua \u201ces una pena de muerte oculta\u201d (263-269). Se reafirma la necesidad de respetar \u201cla sacralidad de la vida\u201d (283) all\u00e1 donde hoy \u201cpartes de la humanidad parecen sacrificables\u201d, como los no nacidos, los pobres, los discapacitados, los ancianos (18).<\/p>\n<p>Garantizar la libertad religiosa, derecho humano fundamental<br \/>\nEn el octavo y \u00faltimo cap\u00edtulo, el Pont\u00edfice se ocupa de \u201cLas religiones al servicio de la fraternidad en el mundo\u201d y reitera que la violencia no encuentra fundamento en las convicciones religiosas, sino en sus deformaciones. Actos tan \u201cexecrables\u201d como los actos terroristas, por lo tanto, no se deben a la religi\u00f3n, sino a interpretaciones err\u00f3neas de los textos religiosos, as\u00ed como a pol\u00edticas de hambre, pobreza, injusticia, opresi\u00f3n. El terrorismo no debe ser sostenido ni con dinero ni con armas, ni con la cobertura de los medios de comunicaci\u00f3n, porque es un crimen internacional contra la seguridad y la paz mundial y como tal debe ser condenado (282-283). Al mismo tiempo, el Papa subraya que es posible un camino de paz entre las religiones y que, por lo tanto, es necesario garantizar la libertad religiosa, un derecho humano fundamental para todos los creyentes (279). En particular, la Enc\u00edclica hace una reflexi\u00f3n sobre el papel de la Iglesia: no relega su misi\u00f3n a la esfera privada \u2013 afirma \u2013, no est\u00e1 al margen de la sociedad y, aunque no hace pol\u00edtica, sin embargo, no renuncia a la dimensi\u00f3n pol\u00edtica de la existencia. La atenci\u00f3n al bien com\u00fan y la preocupaci\u00f3n por el desarrollo humano integral, de hecho, conciernen a la humanidad y todo lo que es humano concierne a la Iglesia, seg\u00fan los principios del Evangelio (276-278). Por \u00faltimo, recordando a los l\u00edderes religiosos su papel de \u201caut\u00e9nticos mediadores\u201d que se dedican a construir la paz, Francisco cita el \u201cDocumento sobre la fraternidad humana por la paz mundial y la convivencia com\u00fan\u201d, firmado por \u00e9l mismo el 4 de febrero de 2019 en Abu Dabi, junto con el Gran Im\u00e1n de Al-Azhar, Ahmad Al-Tayyeb: de este hito del di\u00e1logo interreligioso, el Pont\u00edfice recoge el llamamiento para que, en nombre de la fraternidad humana, se adopte el di\u00e1logo como camino, la colaboraci\u00f3n com\u00fan como conducta y el conocimiento mutuo como m\u00e9todo y criterio (285).<\/p>\n<p>El Beato Carlos de Foucauld, \u201cel hermano universal\u201d.<br \/>\nLa Enc\u00edclica concluye con la memoria de Martin Luther King, Desmond Tutu, Mahatma Gandhi y sobre todo, el Beato Carlos de Foucauld, modelo para todos de lo que significa identificarse con los \u00faltimos para convertirse en \u201cel hermano universal\u201d (286-287). Las \u00faltimas l\u00edneas del documento est\u00e1n confiadas a dos oraciones: una \u201cal Creador\u201d y la otra \u201ccristiana ecum\u00e9nica\u201d, para que en el coraz\u00f3n de los hombres haya \u201cun esp\u00edritu de hermanos\u201d.<\/p>\n<p><b><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/encyclicals\/documents\/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">&#8211; Leer la enc\u00edclica completa aqu\u00ed<\/a><\/b><\/p>\n<p>Fuente: Vatican News &#8211; Dicasterio para las Comunicaciones<br \/>\n<span class=\"texto_fecha\"><em>Vaticano, 04-10-2020<\/em><\/span><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este domingo 4 de octubre ha sido presentado el texto de la carta enc\u00edclica en la Santa Sede. Leer la enc\u00edclica completa aqu\u00ed \u00abFratelli tutti\u00bb. Este domingo 4 de octubre\u00a0ha&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3674,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[6,5,2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3673"}],"collection":[{"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3673"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3673\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3674"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3673"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3673"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3673"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}