{"id":4489,"date":"2021-03-19T14:57:58","date_gmt":"2021-03-19T14:57:58","guid":{"rendered":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/?p=4489"},"modified":"2021-03-19T14:57:58","modified_gmt":"2021-03-19T14:57:58","slug":"san-jose-custodio-de-jesus-de-la-iglesia-y-de-las-vocaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/obispadosanfelipe.cl\/2020\/san-jose-custodio-de-jesus-de-la-iglesia-y-de-las-vocaciones\/","title":{"rendered":"San Jos\u00e9, custodio de Jes\u00fas, de la Iglesia y de las vocaciones"},"content":{"rendered":"<p><em>Hecho p\u00fablico el mensaje del Papa para la Jornada Mundial de oraci\u00f3n por las vocaciones, en el d\u00eda en que la Iglesia celebra a San Jos\u00e9. La vocaci\u00f3n dijo Francisco: es la \u201cllamada divina que siempre impulsa a salir, a entregarse, a ir m\u00e1s all\u00e1. No hay fe sin riesgo. S\u00f3lo abandon\u00e1ndose confiadamente a la gracia, dejando de lado los propios planes y comodidades se dice verdaderamente \u201cs\u00ed\u201d a Dios\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ha sido publicado el\u00a0<b><a href=\"https:\/\/press.vatican.va\/content\/salastampa\/it\/bollettino\/pubblico\/2021\/03\/19\/0165\/00356.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">mensaje del Papa Francisco en la fiesta dedicada a San Jos\u00e9<\/a><\/b>, en el mensaje, Francisco recuerda la figura de San Jos\u00e9, el sue\u00f1o de la vocaci\u00f3n. Y recuerda, la vocaci\u00f3n es la \u201cllamada divina siempre impulsa a salir, a entregarse, a ir m\u00e1s all\u00e1. No hay fe sin riesgo. S\u00f3lo abandon\u00e1ndose confiadamente a la gracia, dejando de lado los propios planes y comodidades se dice verdaderamente \u201cs\u00ed\u201d a Dios\u201d. San Jos\u00e9 sugiere tres palabras claves para la vocaci\u00f3n: sue\u00f1os, servicios y fidelidad.<\/p>\n<p>Desde el pasado 8 de diciembre, con motivo del 150.\u00ba aniversario de la declaraci\u00f3n de san Jos\u00e9 como Patrono de la Iglesia universal, el Papa Francisco, por medio del Decreto de la Penitenciar\u00eda Apost\u00f3lica, dio comienzo al A\u00f1o dedicado especialmente a este Santo. Adem\u00e1s, el Pont\u00edfice escribi\u00f3 la\u00a0<b><a href=\"http:\/\/www.vatican.va\/content\/francesco\/es\/apost_letters\/documents\/papa-francesco-lettera-ap_20201208_patris-corde.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Carta apost\u00f3lica Patris corde<\/a><\/b>\u00a0para \u00abque crezca el amor a este gran santo\u00bb. En su mensaje, el Papa afirma que la figura de San Jos\u00e9 es \u201cextraordinaria, y al mismo tiempo \u00abtan cercana a nuestra condici\u00f3n humana\u00bb. San Jos\u00e9 no impactaba, tampoco pose\u00eda carismas particulares ni aparec\u00eda importante a la vista de los dem\u00e1s. No era famoso y tampoco se hac\u00eda notar, los Evangelios no recogen ni una sola palabra suya. Sin embargo, con su vida ordinaria, realiz\u00f3 algo extraordinario a los ojos de Dios\u201d.<\/p>\n<p>Las vocaciones: regeneran la vida cada d\u00eda<br \/>\nM\u00e1s adelante, en el mensaje, Francisco recuerda que \u201cDios ve el coraz\u00f3n y en san Jos\u00e9 reconoci\u00f3 un coraz\u00f3n de padre, capaz de dar y generar vida en lo cotidiano. Las vocaciones tienden a esto: a generar y regenerar la vida cada d\u00eda. El Se\u00f1or quiere forjar corazones de padres, corazones de madres; corazones abiertos, capaces de grandes impulsos, generosos en la entrega, compasivos en el consuelo de la angustia y firmes en el fortalecimiento de la esperanza\u201d.<\/p>\n<p>Y hoy d\u00eda, en tiempos marcados por \u201cla fragilidad y los sufrimientos causados tambi\u00e9n por la pandemia, donde nos invade la incertidumbre y el miedo al futuro, lo que necesita el sacerdocio y la vida consagrada es a San Jos\u00e9 que viene a su \u201cencuentro con su mansedumbre, como santo de la puerta de al lado; al mismo tiempo, su fuerte testimonio puede orientarnos en el camino\u201d.<\/p>\n<p>Tres palabras clave para la vocaci\u00f3n<br \/>\nFrancisco se\u00f1ala en su mensaje que San Jos\u00e9 nos sugiere tres palabras clave para nuestra vocaci\u00f3n. La primera es sue\u00f1o. Todos en la vida sue\u00f1an con realizarse. Y es correcto que tengamos grandes expectativas, metas altas antes que objetivos ef\u00edmeros \u2014como el \u00e9xito, el dinero y la diversi\u00f3n\u2014, que no son capaces de satisfacernos.<\/p>\n<p>Y el mayor sue\u00f1o de la humanidad: \u201camor\u201d. Porque como afirma el Papa, es \u201cel amor el que da sentido a la vida, porque revela su misterio. La vida, en efecto, s\u00f3lo se tiene si se da, s\u00f3lo se posee verdaderamente si se entrega plenamente. San Jos\u00e9 tiene mucho que decirnos a este respecto porque, a trav\u00e9s de los sue\u00f1os que Dios le inspir\u00f3, hizo de su existencia un don\u201d.<\/p>\n<p>En el Mensaje, el Pont\u00edfice explica que los Evangelios narran cuatro sue\u00f1os. Eran llamadas divinas, \u201cpero no fueron f\u00e1ciles de acoger. Despu\u00e9s de cada sue\u00f1o, Jos\u00e9 tuvo que cambiar sus planes y arriesgarse, sacrificando sus propios proyectos para secundar los proyectos misteriosos de Dios. \u00c9l confi\u00f3 totalmente. Y el Papa nos pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 era un sue\u00f1o nocturno para depositar en \u00e9l tanta confianza?\u201d. Aunque en la antig\u00fcedad se le prestaba mucha atenci\u00f3n, segu\u00eda siendo poco ante la realidad concreta de la vida. A pesar de todo, san Jos\u00e9 se dej\u00f3 guiar por los sue\u00f1os sin vacilar\u201d, porque confirma el Papa, \u201csu coraz\u00f3n estaba orientado hacia Dios, ya estaba predispuesto hacia \u00c9l. A su vigilante \u201co\u00eddo interno\u201d s\u00f3lo le era suficiente una peque\u00f1a se\u00f1al para reconocer su voz. Esto tambi\u00e9n se aplica a nuestras llamadas\u201d.<\/p>\n<p>\u201cA Dios no le gusta revelarse de forma espectacular, forzando nuestra libertad. \u00c9l nos da a conocer sus planes con suavidad, no nos deslumbra con visiones impactantes, sino que se dirige a nuestra interioridad delicadamente, acerc\u00e1ndose \u00edntimamente a nosotros y habl\u00e1ndonos por medio de nuestros pensamientos y sentimientos. Y as\u00ed, como hizo con san Jos\u00e9, nos propone metas altas y sorprendentes\u201d.<\/p>\n<p>La vocaci\u00f3n: la llamada divina que impulsa a entregarse<br \/>\nLos sue\u00f1os condujeron a Jos\u00e9 a aventuras que nunca habr\u00eda imaginado. El primero, afirma en su mensaje, desestabiliz\u00f3 su noviazgo, pero lo convirti\u00f3 en padre del Mes\u00edas; el segundo lo hizo huir a Egipto, pero salv\u00f3 la vida de su familia; el tercero anunciaba el regreso a su patria y el cuarto le hizo cambiar nuevamente sus planes llev\u00e1ndolo a Nazaret, el mismo lugar donde Jes\u00fas iba a comenzar la proclamaci\u00f3n del Reino de Dios. \u201cEn todas estas vicisitudes, afirma el Papa, la valent\u00eda de seguir la voluntad de Dios result\u00f3 victoriosa. As\u00ed pasa en la vocaci\u00f3n: la llamada divina siempre impulsa a salir, a entregarse, a ir m\u00e1s all\u00e1. No hay fe sin riesgo. S\u00f3lo abandon\u00e1ndose confiadamente a la gracia, dejando de lado los propios planes y comodidades se dice verdaderamente \u201cs\u00ed\u201d a Dios. Y cada \u201cs\u00ed\u201d da frutos, porque se adhiere a un plan m\u00e1s grande, del que s\u00f3lo vislumbramos detalles, pero que el Artista divino conoce y lleva adelante, para hacer de cada vida una obra maestra. En este sentido, san Jos\u00e9 representa un icono ejemplar de la acogida de los proyectos de Dios\u201d.<\/p>\n<p>San Jos\u00e9 es un icono de la acogida de los proyectos de Dios, pero es una \u201cacogida activa, nunca renuncia ni se rinde, \u00abno es un hombre que se resigna pasivamente. Es un protagonista valiente y fuerte\u00bb. Que \u00e9l ayude a todos, se\u00f1ala Francisco, especialmente a los j\u00f3venes en discernimiento, a realizar los sue\u00f1os que Dios tiene para ellos; que inspire la iniciativa valiente para decir \u201cs\u00ed\u201d al Se\u00f1or, que siempre sorprende y nunca decepciona\u201d.<\/p>\n<p>Servicio<br \/>\nLa segunda palabra que marca el itinerario de san Jos\u00e9 y de su vocaci\u00f3n es servicio, escribe el Papa y explica que se desprende de los Evangelios que vivi\u00f3 enteramente para los dem\u00e1s y nunca para s\u00ed mismo. \u00abEl santo Pueblo de Dios lo llama esposo cast\u00edsimo, revelando as\u00ed su capacidad de amar sin retener nada para s\u00ed. Liberando el amor de su af\u00e1n de posesi\u00f3n, se abri\u00f3 a un servicio a\u00fan m\u00e1s fecundo, su cuidado amoroso se ha extendido a lo largo de las generaciones y su protecci\u00f3n sol\u00edcita lo ha convertido en patrono de la Iglesia. Tambi\u00e9n es patrono de la buena muerte, \u00e9l que supo encarnar el sentido oblativo de la vida. Sin embargo, su servicio y sus sacrificios s\u00f3lo fueron posibles porque estaban sostenidos por un amor m\u00e1s grande: \u00abToda vocaci\u00f3n verdadera nace del don de s\u00ed mismo, que es la maduraci\u00f3n del simple sacrificio\u00bb<\/p>\n<p>Y este tipo de madurez, afirma, es lo que se requiere en el sacerdocio y la vida consagrada. \u00abCuando una vocaci\u00f3n, ya sea en la vida matrimonial, c\u00e9libe o virginal, no alcanza la madurez de la entrega de s\u00ed misma deteni\u00e9ndose s\u00f3lo en la l\u00f3gica del sacrificio, entonces en lugar de convertirse en signo de la belleza y la alegr\u00eda del amor corre el riesgo de expresar infelicidad, tristeza y frustraci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>El Pont\u00edfice explica que \u00abpara san Jos\u00e9 el servicio, expresi\u00f3n concreta del don de s\u00ed mismo, no fue s\u00f3lo un ideal elevado, sino que se convirti\u00f3 en regla de vida cotidiana\u00bb, San Jos\u00e9, dijo el Papa, \u00abse adapt\u00f3 a las diversas circunstancias con la actitud de quien no se desanima si la vida no va como \u00e9l quiere, con la disponibilidad de quien vive para servir. Con este esp\u00edritu, Jos\u00e9 emprendi\u00f3 los numerosos y a menudo inesperados viajes de su vida: de Nazaret a Bel\u00e9n para el censo, despu\u00e9s a Egipto y de nuevo a Nazaret, y cada a\u00f1o a Jerusal\u00e9n, con buena disposici\u00f3n para enfrentarse en cada ocasi\u00f3n a situaciones nuevas, sin quejarse de lo que ocurr\u00eda, dispuesto a echar una mano para arreglar las cosas. Se podr\u00eda decir que era la mano tendida del Padre celestial hacia su Hijo en la tierra. Por eso, no puede m\u00e1s que ser un modelo para todas las vocaciones, que est\u00e1n llamadas a ser las manos diligentes del Padre para sus hijos e hijas\u00bb<\/p>\n<p>San Jos\u00e9, custodio de Jes\u00fas, de la Iglesia y de las vocaciones<br \/>\nFrancisco, expres\u00f3 que le gusta pensar en san Jos\u00e9, el custodio de Jes\u00fas y de la Iglesia, como custodio de las vocaciones. \u00abSu atenci\u00f3n en la vigilancia procede, en efecto, de su disponibilidad para servir. \u00abSe levant\u00f3, tom\u00f3 de noche al ni\u00f1o y a su madre\u00bb (Mt 2,14), dice el Evangelio, se\u00f1alando su premura y dedicaci\u00f3n a la familia. No perdi\u00f3 tiempo en analizar lo que no funcionaba bien, para no quit\u00e1rselo a quien ten\u00eda a su cargo. Este cuidado atento y sol\u00edcito es el signo de una vocaci\u00f3n realizada, es el testimonio de una vida tocada por el amor de Dios. \u00a1Qu\u00e9 hermoso ejemplo de vida cristiana damos cuando no perseguimos obstinadamente nuestras propias ambiciones y no nos dejamos paralizar por nuestras nostalgias, sino que nos ocupamos de lo que el Se\u00f1or nos conf\u00eda por medio de la Iglesia! As\u00ed, Dios derrama sobre nosotros su Esp\u00edritu, su creatividad; y hace maravillas, como en Jos\u00e9\u00bb.<\/p>\n<p>La fidelidad<br \/>\n\u00abAdem\u00e1s de la llamada de Dios \u2014que cumple nuestros sue\u00f1os m\u00e1s grandes\u2014 y de nuestra respuesta \u2014que se concreta en el servicio disponible y el cuidado atento\u2014, hay un tercer aspecto que atraviesa la vida de san Jos\u00e9 y la vocaci\u00f3n cristiana, marcando el ritmo de lo cotidiano: la fidelidad. Jos\u00e9 es el \u00abhombre justo\u00bb (Mt 1,19), que en el silencio laborioso de cada d\u00eda persevera en su adhesi\u00f3n a Dios y a sus planes. En un momento especialmente dif\u00edcil se pone a \u201cconsiderar todas las cosas\u201d (cf. v. 20). Medita, reflexiona, no se deja dominar por la prisa, no cede a la tentaci\u00f3n de tomar decisiones precipitadas, no sigue sus instintos y no vive sin perspectivas. Cultiva todo con paciencia. Sabe que la existencia se construye s\u00f3lo con la continua adhesi\u00f3n a las grandes opciones\u00bb, esto dijo el Pont\u00edfce corresponde a la laboriosidad serena y constante con la que \u00abdesempe\u00f1\u00f3 el humilde oficio de carpintero (cf. Mt 13,55), por el que no inspir\u00f3 las cr\u00f3nicas de la \u00e9poca, sino la vida cotidiana de todo padre, de todo trabajador y de todo cristiano a lo largo de los siglos. Porque la vocaci\u00f3n, como la vida, s\u00f3lo madura por medio de la fidelidad de cada d\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>La fidelidad afirma Francisco se alimenta \u00aba la luz de la fidelidad de Dios. Las primeras palabras que san Jos\u00e9 escuch\u00f3 en sue\u00f1os fueron una invitaci\u00f3n a no tener miedo, porque Dios es fiel a sus promesas: \u00abJos\u00e9, hijo de David, no temas\u00bb (Mt 1,20). y a continuaci\u00f3n el Pont\u00edfice se dirige a cada uno de estos hermanos que desean seguir su vocaci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00abNo temas: son las palabras que el Se\u00f1or te dirige tambi\u00e9n a ti, querida hermana, y a ti, querido hermano, cuando, aun en medio de incertidumbres y vacilaciones, sientes que ya no puedes postergar el deseo de entregarle tu vida. Son las palabras que te repite cuando, all\u00ed donde te encuentres, quiz\u00e1s en medio de pruebas e incomprensiones, luchas cada d\u00eda por cumplir su voluntad. Son las palabras que redescubres cuando, a lo largo del camino de la llamada, vuelves a tu primer amor. Son las palabras que, como un estribillo, acompa\u00f1an a quien dice s\u00ed a Dios con su vida como san Jos\u00e9, en la fidelidad de cada d\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Y es esta fidelidad el secreto de la alegr\u00eda, como dice un himno lit\u00fargico, dice por \u00faltimo Francisco, en la casa de Nazaret, hab\u00eda \u00abuna alegr\u00eda l\u00edmpida\u00bb. Era la alegr\u00eda cotidiana y transparente de la sencillez, la alegr\u00eda que siente quien custodia lo que es importante: la cercan\u00eda fiel a Dios y al pr\u00f3jimo. Y exclama su esperanza que hermoso ser\u00eda si la misma atm\u00f3sfera sencilla y radiante, sobria y esperanzadora, impregnara los seminarios, institutos religiosos, casas parroquiales. Y es la alegr\u00eda que desea a todos los que \u00abgenerosamente han hecho de Dios el sue\u00f1o de sus vidas, para servirlo en los hermanos y en las hermanas que les han sido confiados, mediante una fidelidad que es ya en s\u00ed misma un testimonio, en una \u00e9poca marcada por opciones pasajeras y emociones que se desvanecen sin dejar alegr\u00eda\u00bb.<\/p>\n<p>Fuente:\u00a0<b><a href=\"https:\/\/www.vaticannews.va\/es\/papa\/news\/2021-03\/jornada-mundial-oracion-vocaciones-mensaje-papa-francisco.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Vatican News<\/a><\/b><br \/>\n<span class=\"texto_fecha\"><em>Vaticano, 19-03-2021<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hecho p\u00fablico el mensaje del Papa para la Jornada Mundial de oraci\u00f3n por las vocaciones, en el d\u00eda en que la Iglesia celebra a San Jos\u00e9. 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