Con diferentes encuentros de manera virtual las comunidades vivieron la fiesta del Espíritu.
La Diócesis de San Felipe de Aconcagua se unió para vivir la fiesta de Pentecostés de una manera especial, realizando diferentes vigilias, Adoración al Santísimo y momentos de oración para recibir el soplo del Espíritu Santo en la vida de cada persona.
El Padre Gonzalo Bravo Álvarez, Obispo de San Felipe, presidió la Eucaristía que se celebró en la Iglesia Catedral, donde al finalizar la Santa Misa, se realizó un momento de Adoración Eucarística, para pedir especialmente por los enfermos y por nuestra Iglesia que el Espíritu del Resucitado nos entregue sus dones y salir anunciarlo y dar la Buena Nueva a quienes más lo necesitan.
La Pastoral Juvenil Diocesana realizó una vigilia por zoom, la cual fue transmitida en directo por diferentes redes sociales para animar e invitar a los jóvenes a vivir con alegría el Evangelio, transformarse en protagonistas del cambio de nuestro país.
También en las parroquias de nuestra diócesis se sumaron manteniendo todos los cuidados y protocolos que la autoridad sanitaria ha establecido.
Fuente: Comunicaciones




