En la comunidad parroquial de Petorca, se festejó a Nuestra Señora de La Merced no de la manera acostumbrada debido a la pandemia que afecta al mundo entero pero con la misma fe de siempre. Las celebraciones se realizaron bajo las estrictas medidas y protocolos dictaminados por el Ministerio de Salud.
“Virgen de La Merced, intercede ante tu Hijo, para que aleje de nosotros esta pandemia.” Ese fue el lema escogido para este año y como es acostumbrado en dicho lugar, la fiesta estuvo precedida por una novena en donde se aprovecha de rezar e implorar la intercesión de la Madre de Dios por distintas necesidades. Este año se tuvo como principal intención, rezar por el fin de la pandemia y por los afectados del el Covid 19.
El último domingo de septiembre es el elegido por el pueblo petorquino para celebrar a la Madre de Dios, festividad que tiene más de 200 años de historia.
La Eucaristía Solemne estuvo presidida por el Obispo de San Felipe, P. Gonzalo Bravo. En su homilía recalcó la misión de la Virgen de la Merced, la liberadora de cautivos, y recordó que la esclavitud, en todas sus formas, no le hace bien al ser humano. Hizo mención a los primeros mercedarios que, inspirados por la Santísima Virgen eran capaces de entregar su vida en intercambio por sus hermanos. También hizo invitación a imitar las actitudes de la Virgen y así transformar la sociedad para liberarnos de las ataduras, entregarnos a la voluntad de Dios y así ser mejores con nosotros mismos y con el prójimo.
Al finalizar la Eucaristía, mientras se cantaba el himno patronal, se procedió al descenso de la Sagrada Imagen desde su camarín. Posteriormente se entonó el Himno Nacional en recuerdo a que ese domingo, la Iglesia nos invita a elevar una Oración por Chile.
A las 15.30 hrs. Se dio inicio a la procesión que por esta vez se invitó a los fieles a esperar el paso de la Virgen desde los hogares.
La Imagen fue llevada en el carro de bomberos que data del año 1962 siendo la última salida de dicho carro antes de su retiro definitivo. La procesión recorrió todos los sectores de la comuna y fue acompañada por una caravana de vehículos por todo el pueblo. Al pasar, se veía a los fieles alzando pañuelos, danzantes de los bailes religiosos con sus trajes de fiesta, adultos mayores con lágrimas en los ojos y muchos feligreses agradecidos por la visita de la Madre de Dios, pese a las circunstancias que vive el país.
Al regresar al Templo la Sagrada Imagen retornó a su trono en donde sigue acompañando durante todo el año las celebraciones eucarísticas.
Fuente: Parroquia de Ntra. Sra. de La Merced de Petorca















