Este año la Virgen de la Ventana ha visitado diferentes hogares para llevar esperanza y consuelo.
Esta tradición se realiza hace muchos años y el motivo de esta festividad es lograr que llueva en la provincia, ya que la escasez hídrica tiene muy preocupados a los agricultores de la zona. Es por eso que se saca a la Virgen de la Ventana de su lugar para realizarle súplicas y se realiza una caminata por distintos lugares de Rinconada, donde se detiene en cada casa que haya instalado un altar en sus afueras.
“Esta es una tradición que comenzaron los papás, los abuelos de nosotros. Esta virgen está forjada en unas piedras arriba del cerro y se baja solamente cuando el año ha sido malo para nosotros y pedimos agua. Gente de acá de la comunidad pide favores y se hace también una procesión cuando el favor es concedido. Antiguamente esta tradición se hacía en el cerro, en los Baños de Auco y allá iban por lo menos unas 2500 personas y no se bajaba la virgen. Una vez que la bajaron quedó la embarrada, se inundó todo, un caos total, posteriormente los años en que la hemos bajado ella nos ha pagado con agua, pero no ha sido tanta, es por eso que ahora queremos agua nuevamente para nuestros campos que están secos”, manifestó Sergio Docmac, integrante del Club de Huasos Protectores de la Virgen de la Ventana.
Fuente: Parroquia San José Obrero.












