En este mes dedicado al Sagrado Corazón de Jesús no debemos olvidar lo que el Señor nos dice en su palabra:
MATEO 9, 36-38: 36 Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. 37 Entonces dijo a sus discípulos: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. 38 rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.
Jesús necesita hombres y mujeres semejantes a su corazón, para consolar, para animar, para acompañar a todos los crucificados de este mundo, para sanar, para dar vida en un mundo que propaga la muerte. Sólo teniendo un corazón semejante al de Jesús podremos ser portadores de esperanza, de misericordia, como lo es Dios.
Un cordial saludo,
- Alberto Requénez, cp.




